Capítulo 20: Ese beso prometido

La tarde siguiente fue mejor... y peor.

Fue mejor porque la temperatura finalmente subió y unos tímidos rayos de sol lograron penetrar la manta de nubes grises opacas que ocultaban la cima del Monte Águila. Durante la noche, aunque ya era primavera, casi habíamos alcanzado temperaturas de congelaci...

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