capitulo 93

Ulises se queda mirándome unos segundos más, como si quisiera decir algo y no encontrara las palabras. Luego vuelve la vista al jardín, a los niños que corren sin saber que, con cada risa, me están salvando un poco más.

—No tienes que demostrarme nada —dice al fin—. Solo… quédate. Eso es suficiente...

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