capitulo 95

El silencio que queda después de sus palabras no es pesado. Es denso, sí, pero también está lleno de algo distinto: determinación. Ulises me rodea con los brazos y yo apoyo la frente en su pecho, escuchando su respiración, aferrándome a ese sonido como si fuera un ancla.

—No quiero que esto nos vue...

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