Capítulo 100 CAPITULO 100

- ¡Mi niña! - grita ella, pero yo tomo en brazos a Alana.

- Mi bebé - comienzo a llenarla de besos mientras varias lágrimas caen por mis mejillas.

- Mamá, tata - sonrío como tonta y la pego a mi pecho. Ella acomoda su cabecita ahí como siempre lo hacía y ahí es cuando vuelvo a sentir que mi alm...

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