Capítulo 135 CAPITULO 135

Llegamos a la gran mansión y cuando entramos todos nos miran, cosa que me hace sentir algo incómoda, ya que odio ser el centro de atención.

- Luciano, amigo, qué bueno verte.

- Hombre, Álvaro, lo mismo digo. Mira, te presento a Gabriella - yo le estiro la mano y este la recibe.

- ¿Es tu mujer?...

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