Capítulo 43 CAPITULO 43

A la mañana siguiente, me levanto con un tremendo dolor de cabeza, y cuando veo hacia la ventana, ahí está él, sentado, mirándome fijamente.

- ¿Qué haces aquí? - digo de mala gana, tocándome la sien.

- Es mi habitación, puedo estar aquí las veces que quiera - decido no responderle y le doy la es...

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