Capítulo 57 CAPITULO 57

– Yo asiento, y mientras tanto, aprovecho para llamar a Matilda.

- Hola, Val, qué milagro que llamas.

- Amiga, te voy a decir algo, pero quiero que no entres en pánico.

- Ay, Val, ya dime, me tienes asustada. – Le comienzo a relatar todo lo que sucedió, y esta parece ya estar alterada.

- ¡Di...

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