Capítulo 66 CAPITULO 66

Acaricia mi pierna desnuda, pero cuando va a subir más, la puerta se abre.

- Si quieren, les doy una oficina, pero por favor, tengan respeto por la sala de reuniones. - Me paro de sus piernas con la cara colorada, y estos, al verme, sueltan la carcajada.

- ¿De qué se ríen, idiotas?

- De lo her...

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