Capítulo 99 CAPITULO 99

—Está bien, acepto —caminamos hasta su auto lujoso y luego este me lleva a un restaurante que también es lujoso, lo que me hace acordar a Dante y las veces que fuimos a cenar a sus restaurantes caros.

—¿No le gusta el lugar? —el señor Coleman me saca de mis pensamientos.

—No, me encanta.

—Entonce...

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