Capítulo 52 52

―Ese día quiero que me digas la verdad, aunque la respuesta sea que ya no basta.

Lo miré.

―Odio cuando dices cosas razonables en momentos en que preferiría discutir.

―Puedo empeorarlo.

―Ni se te ocurra.

La oferta de tres meses seguía abierta en la pantalla.

Mucho menos que nueve.

Mucho más que cualq...

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