Capítulo 7 Capítulo 7

Dario no se movió de la puerta. Se quedó con la mano todavía en la manija y el saco abotonado, mirando a su padre instalado en su silla con la naturalidad de quien nunca se fue de ahí, y por un segundo tuvo la sensación absurda de que el último mes había sido un sueño de esos que se acaban justo...

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