CAPÍTULO 12- PROBLEMAS

Abro la puerta de su casa, había caminado hasta aquí porque prefiero caminar antes que dejar que él me lleve o que Aaliyah me cuestione.

Veo a Zac sin camisa y con un par de boxers, de espaldas a mí, rígido. Está enojado.

Se da la vuelta y frunce el ceño —¿Dónde estabas?— gruñe.

Lo ignoro y paso ...

Inicia sesión y continúa leyendo