CAPÍTULO 28: FIESTAS DE PIJAMAS

—¡Hey, Claudia!— Me doy la vuelta, mi cabello mojado me golpea en la cara y suspiro, molesta, mientras me quito el cabello de la mejilla. Willow sonríe y sacude la cabeza —¿Quieres quedarte a dormir esta noche?— Suspiro decepcionada.

—No puedo, lo siento, tengo universidad mañana— Ella arquea una c...

Inicia sesión y continúa leyendo