Capítulo 16 capitulo 16

—Pero estas mal herida, debes descansar.

—Tengo que volver, alguien me está esperando en mi casa.

—¿Quién? Pregunto ceñudo.

—Eso no es asunto tuyo, el hecho de que me salvaras no te da derecho a indagar en mi vida, ni te conozco.

—Debes quedarte aquí, dentro de un rato te llevare a mi casa, mi herma...

Inicia sesión y continúa leyendo