Capítulo 93

HIRAM

Mi mano encuentra inmediatamente mi erección y empiezo a acariciarme despacio. 

—No puedo ver tu intimidad —susurro y ella suelta una risita antes de echarse un poco hacia atrás; entonces entiendo que debe tener el móvil apoyado en un trípode o algo parecido. 

—Ábrelas —le digo y asient...

Inicia sesión y continúa leyendo