Capítulo 12

Adrián asintió con la cabeza, y yo arqueé una ceja. Primero, esa maldita había estado encima de mi hombre, y ahora, estaba en busca de otro. Ya ni siquiera podía mantener a sus hombres en orden. Necesitaba alguna terapia para gatos o algo así.

—Llévame a su callejón favorito —dije, mirando alrededo...

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