Capítulo 8

Después de vestirnos, bajé las escaleras hacia la sala de reuniones y me senté en una de las comodísimas sillas negras de oficina, girando de un lado a otro.

—¿Vas a llevar mi camiseta en la reunión? —preguntó Ares, mirando la camiseta de The Flaming Chariot.

—¿Prefieres que me la quite y esté des...

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