Capítulo 6 Capítulo 6 Primer orgasmo
By Agustín
Hay algo tan potente en ella, que me estoy obsesionando, son muchas las noches que me encuentro pensando en Any y cuando lo hago, mi miembro crece sin que pueda controlar nada.
Soy divertido, fiestero y no aparento mi edad, pero de repente me siento viejo para estar con ella.
Hasta me siento un pervertido cuando pienso en su edad, porque cuando pienso en su cuerpo...
Se bajó bastante enojada de mi auto, si supiera el esfuerzo que hago para no tomarla en mis brazos, tal vez me entendería.
Muero por hacerla desvariar.
Es tan apasionada que me enciende como una mecha encendida hace explotar a la pólvora.
Me quedé un rato en mi auto, quería acomodar mis ideas, pero mi mente no regía mi cuerpo.
Cuando me tranquilicé un poco, arranqué.
Lo llamé a Carlos, para ir a cenar y festejar el contrato.
Nos encontramos en un restaurante donde vamos a veces.
Es un lugar tranquilo.
-Amigo, no puedo creer que nos salió el contrato.
Los dos estábamos incrédulos y felices.
No estamos mal económicamente, al contrario, pero este contrato significa mucho dinero, también mucho trabajo y responsabilidad, eso laboralmente siempre tuvimos.
Es verdad, somos hombres serios cuando de trabajo se trata.
Brindamos varias veces.
-Ahora decime ¿Cómo es que te estabas por coger a una pendeja* en tu oficina?
Estoy pensando qué palabras usar, pero él lo dijo sin rodeos y era eso lo que casi hago.
-Me vuelve loco, la tengo cerca y me olvido del mundo.
Le confesé, sabiendo que no me iba a juzgar por la edad de Any, por más que recién la haya marcado.
Aparte, los que la ven, si bien se nota que es jovencita, se viste como una chica más grande, siempre es tan sexi que muchos se deben excitar como yo, sólo por mirarla.
Ese pensamiento no me gustó para nada... es que realmente moría por tenerla, por hacerla mía y no me gustaba para nada, que ella estuviera con otro hombre, ni siquiera que la mirasen.
-Y vos sos un boludo, diciendo que nos íbamos de putas.
Le dije siguiendo la conversación o mi pensamiento.
-No sabía que tenías algo.
-No tengo nada, sólo una calentura que no me la puedo sacar.
-Pero la pendeja* te busca y te provoca.
Y yo muero por tenerla, tengo miedo de lo que siento por ella, y me cuesta reconocerlo.
-Lo que sea, pero es la sobrina de Ivana y de Willy, los pierdo como amigos si le pongo un dedo encima, por cierto, gracias por interrumpir, no creo que hubiera podido parar.
Estoy avergonzado, de verdad, cuando estoy con ella, me siento tan hormonal como un adolescente.
-Te amenaza y sabe lo que quiere.
-De la boca para afuera, sí, pero en realidad todavía es virgen.
No quiero que piense que mi pendeja* es una cualquiera, no lo es.
-¿Con ese lomo y virgen?
Mi amigo reconoce el cuerpo que tiene Any, de verdad es llamativa, no es exuberante, como sí lo es Ludmila, pero las curvas de la pendeja*, vuelven locos a todos, a eso se le suma esa carita de ángel, esa belleza espectacular, esa forma de actuar... de devolverme los besos, voy por mal camino, mejor presto atención a la conversación.
-Sí, está muy pegada a Ivana y a Ludmila y entre las dos, consiguieron que no se acueste con un par de muchachos, cuando los tenía de noviecitos, le hablan mucho, ella sigue mucho a las dos, su tía es su ídola y Ludmila también lo es.
-A esa loca le daría.
-Ya lo sé, sos un boludo, te dije mil veces que vengas a las reuniones, ahora está un poco más tranquilo el grupo, porque están embarazadas tres de las chicas, pero nos divertimos bastante, una vez hasta jugamos a verdad consecuencia.
Carlos se ríe porque es un juego de adolescentes.
-¿Cuántos años tienen?
-En una juntada - prosigo, ignorando su comentario - Willy quería que Ivana diga que su primer hombre había sido el más importante de su vida, se puso tan loco, que todos nos dimos cuenta que había sido él, hacía 10 años atrás, en esa juntada él estaba acompañado con una mujer escultural, estúpida, pero escultural, sólo seguía con ella para poner celosa a Ivana y yo le hacía la segunda a Ivana, el otro se ponía super celoso.
-¿De la novia?
-No, de Ivana, Ivana es la tía de la pendeja*.
-Sí, ya lo sé.
-Jugando al truco, nos íbamos desvistiendo si perdíamos, Ivana se sacó la minifalda que tenía puesta y cuando le miré el culo, Willy casi me mata, claro que cuando Ludmila se quedó en corpiño, también hice una broma.
-Qué tetas que tiene.
-Sí y naturales, la puta que estaba con Willy, ese día, se sacó el corpiño, tenía implantes mamarios, impresionante la cantidad de silicona que había ahí y Willy ni se inmutó cuando le dije que quería un trío.
-Que hijo de puta que sos.
-Por eso venimos medio mal con Willy, no por la novia de ese momento, sino porque yo siempre jodía con Ivana, aunque nunca me le acerqué ni para un piquito.
-Hace rato que Willy no sale de juerga con nosotros, está metido hasta los huesos con la esposa ¿Y cómo entra la pendeja* en el grupo?
Carlos conoce a Willy, muchas veces salimos todos juntos, los hombres, por supuesto.
-Se le murió la madre, el mismo día que falleció la madre de Willy, por eso ellos se encontraron en la clínica, el tema es que estábamos en la casa de Ariel, recién se había casado con Brisa y la pendeja* llama llorando a su tía, diciéndole que el padre había salido y que se iba a olvidar de su mamá, la fuimos a buscar, de esto hace dos años, yo no podía creer, lo que había crecido, ni la miré, bueno, sólo un poco, pero nada de nada.
-Sos un pervertido.
-No, boludo, no le presté demasiada atención, al menos, no quise hacerlo, pero Any siempre anda con las chicas, en las reuniones está con nosotros y no tiene filtro, cuenta cada cosa, tal vez creyendo que por hablar de ciertos temas es adulta, y las chicas la quieren matar, pero a la pendeja* no le importa nada, tiene una personalidad fuerte, es que tanto Ludmila como Ivana son muy independientes, tienen la fábrica de ropa, viajan dos por tres, por negocios, a Estados unidos, y hasta viajaron a China y ella mama todo eso, la seguridad y la libertad con que se mueven tanto Ludi como Ivana y en las reuniones somos todos adultos y ella mama la experiencia de los demás.
-¿Estás seguro que es virgen?
-Sí, totalmente, hace rato que me di cuenta de que Any me estaba coqueteando, cuando se levantaba me revoleaba el culo, yo lo miraba, sin darme cuenta de que no era nada disimulado, un día, Willy, me dijo de todo.
-¿Cómo sabés que es virgen?
-La pendeja lo dijo en alguna reunión y en el cumpleaños de Catalina, que fue el mismo que el de Ludmila, porque cumplen el mismo día, lo hicieron en el mismo salón, hubo juegos, y un laberinto gigante para adultos, primero Any se puso a llorar porque su papá le prestaba atención a una de las chicas, imaginate, Luis la tuvo a los 18 o 20 años y es viudo, pobre tipo, Any me abrazó delante de todos, estaba llorando, le hablé tranquilo y entonces me llevó a una cabina para tirarnos por el tobogán, quería que bajemos juntos y ella estar abrazada a mis piernas, le dije que no, en esa cabina me apuró, parecía que yo era el adolescente y no ella, me acorraló y... perdí la cabeza por primera vez.
-¿No te veían?
-No, comenzó diciendo que Willy e Ivana lo hacen en todos lados y que no habían visto ese lugar, que no se veía desde ningún lado, me besó ella...
-¿Cómo mierda sabés que es virgen?
-Hoy... también me besó y... le devolví el beso... con caricias... la hice llegar cuando la besaba y tocaba, mierda, sé que es pendeja*...
Cierro los ojos, porque recuerdo ese momento y sé que estuve a punto de tener relaciones con ella.
-En el auto, me preguntó si eso que sintió, fue un orgasmo, me van a matar, te juro que no quiero tenerla cerca, porque sé que es pendeja*y me descontrolo cuando estoy a su lado, encima me dice que si no lo hacemos, va a hacerlo con algún compañero de la facultad o algún amigo del barrio.
Carlos se reía.
No puedo hablar de este tema, al menos tan claramente, con Willy, ni con los chicos que nos juntamos siempre, la conocen desde pequeña, no les podría confesar lo que siento por Any.
No puedo decir que duermo excitado pensando en ella, que no respondo como un adulto cuando estoy a su lado, que la deseo como un animal.
-Es muy manipuladora, debe ser por estar cerca de la loca... de Ludmila, en un momento me estaba amenazando con denunciarme, cuando casi chocamos, me dijo que tenía sus métodos para que le tomen la denuncia y me acarició el pecho guiñándome un ojo mientras me insultaba.
-Quedaste impresionado con mi amiga.
Le afirmo, porque no dejó de nombrarla.
-¿Cuántos años tiene?
-27 cumplió la otra vez.
-A esa sí me la cogería dos veces, sin pensarlo.
Dice eso, porque no solemos salir dos veces seguidas con las mismas chicas.
-Tiene una pareja, más o menos, son algo así como amigos con derechos.
-No soy celoso, vos, de la pendeja*, estás celoso como un novio enamorado.
Ahora sí derrapó, no sé cuántas veces dijo que parecía un novio celoso.
No señor, eso no puede ser, sólo quiero... estar con ella, hacerla mía, sentirla...
Me salió el macho que llevo dentro y le contesté que sólo quiero sexo
-Yo quiero coger con esa pendeja* y no puedo hacerlo, es por eso que me descontrolo, es una fruta prohibida.
-Mierda, lo tuyo es complicado.
-Es que por más que tenga 18, tampoco la puedo coger y al día siguiente ni mirarla.
-Olvidate, te cuelgan entre todos.
-Yo... se lo haría un par de veces y...
-Ya cambiaste una vez por un par de veces.
-Me dejó hirviendo, hoy tengo que contratar a una de las buenas.
-Ok, vamos.
Terminamos en el antro donde solemos ir.
Elegí una prostituta parecida a la pendeja, delgada, rubia, joven... pero ni así me alcanzó.
Me desconozco totalmente, nunca me importó tanto ninguna mujer y ella era...
Es una locura, me muero de deseo por Any y no puedo hacer nada.
