Capítulo 8 Cena

Lucas: Llegaré para la cena, deja de ser paranoica.

Eva se levantó de su escritorio con un suspiro, dejando a un lado los libros y apoderándose de su teléfono para responder el mensaje de Lucas con un simple "Entendido". Con su cita con Kessler en mente, se dirigió a su armario en busca del vestido perfecto. Rebuscó entre las prendas, evaluando cada opción con detenimiento hasta que finalmente encontró uno que le pareció adecuado para la ocasión. Se vistió con el vestido y se miró en el espejo, ajustando algunos detalles para asegurarse de lucir impecable. Satisfecha con su elección, se preparó mentalmente para la noche que tenía por delante, preguntándose qué revelaría la esperada cita con Kessler.

Con la noche envolviendo el ambiente y la luna llena brillando en el cielo, Eva sintió una mezcla de emoción y nerviosismo mientras se vestía para su cita con Kessler. Se aseguró de lucir impecable, ajustando cada detalle de su atuendo para transmitir confianza y elegancia. Mientras se miraba en el espejo, trató de calmar los nervios que revoloteaban en su estómago, recordándose a sí misma que estaba decidida a obtener respuestas sobre Lucas esa noche.

Con un último suspiro, Eva se armó de determinación y salió de su casa, enfrentando la incertidumbre que le aguardaba en su cita con Kessler. Con cada paso que daba hacia el destino, se preparaba mentalmente para lo que estaba por venir, esperando encontrar las respuestas que tanto anhelaba.

Kessler se detuvo por un momento al ver a Eva acercarse, quedando completamente impresionado por su belleza. Sus pensamientos se agitaron mientras admiraba su elegancia y encanto, sintiendo una mezcla de sorpresa y satisfacción por tener la oportunidad de pasar la noche con ella. Con una sonrisa cautivadora, se preparó para recibir a Eva, consciente del impacto que su presencia podría tener en ella.

Kessler sonrió con admiración al ver a Eva acercarse. "Eva, estás absolutamente deslumbrante esta noche. No puedo apartar la vista de ti", dijo con sinceridad, su tono suave y lleno de elogios.

Eva sonrió tímidamente ante el cumplido de Kessler, sintiéndose halagada por sus palabras. "Gracias, Kessler. Tú también te ves muy bien", respondió, devolviendo el cumplido con cortesía.

Kessler se acercó un poco más a Eva, sus ojos brillando con una chispa traviesa. "No puedo evitarlo, Eva. Estoy completamente fascinado por ti. ¿Sabías que desde que te vi por primera vez, no puedo apartarte de mi mente?" confesó, su voz llena de sinceridad.

Eva se sintió halagada por la confesión de Kessler, pero también un poco abrumada por su intensidad. "Eso es muy amable de tu parte, Kessler", respondió, tratando de mantener la compostura mientras sus mejillas se coloreaban ligeramente.

Kessler sonrió con satisfacción ante la reacción de Eva, sintiéndose complacido por el efecto que tenía en ella. "Eva, ¿te importaría si pasamos un poco de tiempo juntos esta noche? No puedo resistir la tentación de estar a tu lado un poco más", sugirió, con una mirada suplicante en sus ojos.

Eva titubeó por un momento, sintiéndose halagada pero también un poco cautelosa ante la insistencia de Kessler. Sin embargo, decidió darle una oportunidad y asintió con una sonrisa. "Claro, Kessler. Será agradable pasar un poco más de tiempo juntos", aceptó, dispuesta a ver a dónde los llevaría la noche.

Mientras Kessler conducía hacia el bosque, una sensación de nerviosismo se apoderó de él, preguntándose cómo reaccionaría Eva cuando finalmente le revelara la verdad. Con cada kilómetro que avanzaban, la tensión en el aire se hacía más palpable, y Kessler luchaba por encontrar las palabras adecuadas para explicarle a Eva lo que había estado ocultando.

Eva, por su parte, observaba el paisaje pasar por la ventana con curiosidad, preguntándose hacia dónde los estaba llevando Kessler y qué conversación les esperaba en el destino. Aunque su mente estaba llena de preguntas, decidió dejar que Kessler guiara la situación y esperar a que él estuviera listo para hablar.

Finalmente, el coche se detuvo en un claro del bosque, y Kessler apagó el motor antes de girarse hacia Eva, buscando sus ojos con seriedad.

Kessler miró fijamente a Eva, con una seriedad que reflejaba la gravedad de sus palabras. "Eva, hay algo que necesito contarte sobre Lucas, algo que no es fácil de creer", comenzó, su voz resonando en el silencio del claro del bosque.

Eva frunció el ceño, sintiendo cómo la intriga se apoderaba de ella. "¿Qué pasa con Lucas, Kessler? ¿Qué estás tratando de decirme?" preguntó, su voz temblorosa por la anticipación.

Kessler inhaló profundamente antes de continuar, sabiendo que lo que estaba a punto de revelar cambiaría todo. "Lucas fue mordido por un lobo, pero no uno común. Fue mordido por un hombre lobo", declaró solemnemente, sus palabras resonando en el aire como un eco ominoso.

Eva se quedó sin aliento ante la revelación de Kessler, sus ojos se abrieron con incredulidad mientras procesaba la impactante información. "¿Un hombre lobo?" repitió, su voz apenas un susurro mientras intentaba comprender la magnitud de lo que acababa de escuchar.

Kessler asintió con solemnidad, observando la reacción de Eva con atención. "Sí, un hombre lobo. Esa es la razón por la que Lucas ha estado actuando de manera extraña últimamente. La transformación, las emociones intensas, todo tiene sentido ahora", explicó, tratando de brindarle a Eva una explicación clara de la situación.

Eva se quedó en silencio por un momento, procesando la noticia con incredulidad y asombro. Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, una parte de ella sabía que había algo más en la historia de Lucas de lo que ella había imaginado.

Eva se echó a reír.

Kessler quedó desconcertado por la reacción de Eva, sus cejas se fruncieron ligeramente mientras la observaba con incredulidad. "Eva, entiendo que pueda sonar increíble, pero te aseguro que lo que te estoy diciendo es verdad. He visto los cambios en Lucas con mis propios ojos", insistió, su tono serio reflejando la sinceridad de sus palabras.

Eva continuó riendo, sacudiendo la cabeza con incredulidad. "Lo siento, Kessler, pero no puedo tomar en serio eso de los hombres lobo. Es simplemente ridículo", dijo entre risas, incapaz de contener su escepticismo ante la idea.

Kessler suspiró, sintiéndose frustrado por la falta de comprensión de Eva. Sin embargo, decidió no presionarla más sobre el tema por el momento. "Está bien, Eva. Entiendo que sea difícil de creer. Pero por favor, mantén la mente abierta. Hay cosas en este mundo que van más allá de nuestra comprensión", respondió, resignándose a dejar el tema por el momento.

Eva asintió, dispuesta a dejar atrás la conversación sobre hombres lobo y enfocarse en disfrutar de la noche con Kessler. A pesar de su incredulidad, una pequeña parte de ella se preguntaba si había algo de verdad en las palabras de Kessler. Sin embargo, decidió guardar esos pensamientos para otro momento y simplemente disfrutar del presente.

"Voy a demostrártelo, Eva"

Kessler sintió un nudo en la garganta mientras se alejaba unos metros de Eva, su corazón latiendo con fuerza en su pecho. Con cada paso que daba hacia la luz de la luna llena, una sensación de temor y anticipación lo invadía, pero sabía que no podía retroceder ahora. Respiró profundamente, cerró los ojos y se concentró en el cambio que se avecinaba.

Una oleada de energía lo recorrió mientras su cuerpo comenzaba a transformarse, sus huesos crujían y su piel se estiraba, mientras una pelaje oscuro cubría su cuerpo. Sus extremidades se alargaron y sus rasgos faciales se deformaron hasta formar el rostro de un enorme lobo.

Eva observaba con incredulidad desde la distancia, sus ojos se abrieron con asombro y horror al presenciar la metamorfosis ante sus ojos. Sus manos temblaban y su respiración se volvió entrecortada mientras retrocedía unos pasos, incapaz de apartar la mirada del enorme lobo que ahora se encontraba frente a ella.

El lobo, con los ojos brillando con intensidad bajo la luz de la luna, emitió un gruñido suave y se acercó lentamente a Eva, sus movimientos fluidos y cautelosos. Eva retrocedió aún más, su espalda chocando contra un árbol mientras luchaba por procesar lo que estaba viendo.

"Kessler... ¿eres tú?" balbuceó Eva, su voz temblorosa y llena de miedo mientras miraba al lobo con incredulidad.

El lobo no emitió sonido alguno, pero inclinó la cabeza hacia un lado, como si estuviera respondiendo a la pregunta de Eva. Sus ojos, aún fijos en ella, transmitían una mezcla de tristeza y determinación.

Eva, incapaz de soportar la situación por más tiempo, dio media vuelta y corrió hacia el camino, su corazón latiendo con fuerza en su pecho mientras se alejaba del claro del bosque lo más rápido que podía. El aullido del lobo resonó en la noche, dejando a Eva con el terror grabado en su mente mientras se adentraba en la oscuridad.

Eva caminaba junto a Kessler por el bosque, su mente aún daba vueltas tratando de asimilar la revelación sobre los hombres lobo. Aunque aún sentía un escalofrío de miedo, también comprendía mejor la situación de Lucas y la extraña conducta de Kessler.

"Kessler, necesito entender más sobre esto. ¿Hay otros como tú y Lucas?" preguntó Eva con una mezcla de curiosidad y preocupación en su voz.

Kessler asintió con solemnidad, su mirada perdida en la distancia mientras recordaba a otros como él. "Sí, hay una comunidad de hombres lobo, dispersa por diferentes lugares. Algunos viven en aislamiento, mientras que otros intentan integrarse en la sociedad humana", explicó, su tono lleno de nostalgia y pesar.

Eva asimiló la información con asombro, sintiendo una mezcla de fascinación y temor por la existencia de una comunidad secreta de hombres lobo. "¿Y qué pasa con ellos? ¿Son todos iguales o hay diferencias entre ellos?" preguntó, su curiosidad despertada por las posibilidades que se presentaban.

Kessler suspiró, pensativo. "Cada hombre lobo es único, con sus propias experiencias y desafíos. Algunos luchan por controlar su transformación, mientras que otros han aprendido a aceptarla como parte de sí mismos", respondió, su voz cargada de reflexión mientras recordaba sus propios desafíos en el pasado.

Eva asintió lentamente, procesando la información mientras caminaban juntos por el bosque. Aunque aún tenía muchas preguntas sin respuesta, se sentía reconfortada por la presencia de Kessler a su lado, dispuesto a guiarla a través del desconocido mundo de los hombres lobo.

Mientras caminaban por el bosque, el pensamiento sobre su padre cruzó la mente de Eva, llenándola de preocupación y ansiedad. Recordó las historias que su padre le contaba sobre la caza de lobos en la región, y se estremeció al pensar en el peligro que ahora Lucas enfrentaba al convertirse en uno de ellos.

Eva se detuvo de repente, su corazón latiendo con fuerza en su pecho mientras miraba a Kessler con urgencia. "Kessler, mi padre... él caza lobos. No sé cómo reaccionará cuando descubra lo que ha pasado con Lucas", confesó, su voz temblorosa mientras luchaba por contener sus emociones.

Kessler la miró con comprensión, su expresión mostrando una mezcla de preocupación y determinación. "Entiendo, Eva. Pero debemos proteger a Lucas, incluso si eso significa enfrentarnos a tu padre", declaró, su tono firme mientras se preparaba para cualquier desafío que se presentara.

Eva asintió lentamente, sabiendo que el enfrentamiento con su padre sería inevitable una vez que descubriera la verdad sobre Lucas. Sin embargo, también se sintió reconfortada por el apoyo y la determinación de Kessler para protegerlo.

"Eva, necesitas comprender que la mayoría de los hombres lobos son personas normales, solo que tienen esta peculiaridad."

"Pero, ¿cómo puedo confiar en ellos? Siempre he escuchado historias de hombres lobos atacando a la gente."

"Lo entiendo, pero esas historias están basadas en estereotipos. Conozco a muchos hombres lobos que son amables y respetuosos."

"Supongo que no todos pueden ser malos, ¿verdad?"

"Exactamente. Es importante no juzgar a todos por las acciones de unos pocos. ¿Te gustaría conocer a algunos de mis amigos hombres lobos? Te sorprendería lo geniales que son."

"Kessler, estoy realmente preocupada por mi hermano. No puedo dejar de pensar en la posibilidad de que sea un hombre lobo. ¿Hay alguna forma de curarlo?"

"Lo siento, Eva, pero no hay una cura para ser un hombre lobo. Es parte de quiénes son, y tratar de cambiarlos sería como intentar cambiar su naturaleza misma."

"Pero ¿qué puedo hacer entonces? No puedo simplemente ignorar esta situación y fingir que todo está bien."

"Entiendo cómo te sientes, pero lo mejor que puedes hacer es aceptar a tu hermano tal como es. Estar ahí para él y apoyarlo en todo lo que necesite."

"Supongo que tienes razón. Es solo que es difícil asimilarlo todo de repente."

"Estoy aquí para ayudarte en lo que necesites, Eva. Juntos encontraremos la manera de manejar esto de la mejor manera posible"

Kessler besó a Eva en un beso lleno de pasión y entrega. Eva esta vez no se apartó porque también tenía la necesidad de estar con Kessler, aunque se hayan separado en el pasado puede que este sea un nuevo comienzo para ambos.

"No quiero separarme de nuevo, Eva" pidió "esta vez no lo haré"

"Kessler..." Eva suspiró porque sabía que todo sería muy difícil.

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