Capítulo 18 Sin apellido

—Entonces, antes de firmar nada, revisemos las cámaras de seguridad —repitió Alessa, señalando la carpeta de expulsión.

Renata dejó de llorar. Miró al director y luego a su padre, esperando que alguno rechazara aquella propuesta. Cuando el hombre acercó la computadora, ella golpeó el escritorio...

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