Capítulo 32 Lo que no debía decir

Durante varios segundos, nadie dijo nada.

Renata permaneció inmóvil al inicio del sendero, mirando las luces, las flores y la mesa preparada para dos como si necesitara unos segundos para comprender lo que tenía delante. Mateo, en cambio, observaba directamente a Alessa y después a su padre, tod...

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