Capítulo 36 El peso de los espectros

Cuando llegaron al hospital, Mateo ya había recuperado el conocimiento, pero seguía demasiado débil para discutir con los médicos que decidieron mantenerlo bajo observación. Renata se instaló junto a su cama y no volvió a soltarle la mano. La muchacha que normalmente parecía incapaz de quedarse quie...

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