Capítulo 39 La habitación donde el pasado pidió permiso para hablar

El día del reencuentro amaneció gris y demasiado quieto.

Camila no había dormido bien. Cada vez que cerraba los ojos veía la cara de su madre —no la de los últimos años, fría y ausente, sino una versión más antigua, de cuando todavía le peinaba el cabello y le decía que todo iba a estar bien—. El c...

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