Capítulo 15 15

Tengo la vista fija en el mesero. Ahora está en la caja, pasando la tarjeta de Liam. —¿Ah, sí? —pregunto, distraídamente.

—He ido a ese gimnasio durante años. Nunca he conocido a una mujer ni la mitad de bonita que tú. Y créeme, busqué.

—¿Ah, sí? ¿Y qué más estabas buscando?

—¿Perdón? —pregunta, ...

Inicia sesión y continúa leyendo