Capítulo 23 23

Eso es lo que me encanta de Emma: adopta mis problemas al instante, como si no tuviera suficientes propios. Nunca es un problema de “yo”, siempre es un problema de “nosotras”. Tenga o no algo que ver con ella.

—No, deja los cerillos, Em. Solo es culpa del taller… un poco.

Puedo oírla fruncir los l...

Inicia sesión y continúa leyendo