Capítulo 36 36

El baño está, por suerte, vacío cuando entro. Primero orino y luego me planto frente al lavabo y miro mi expresión desanimada. Parezco Ígor.

—¿Qué te pasa? —le susurro a mi reflejo—. ¿A quién le importa con quién está aquí? ¿A quién le importa él, siquiera?

Oigo el seguro clic-clic-clic de unos ta...

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