Capítulo 43 43

Sin lentes ni brackets, ni rastro de ese matiz castaño rojizo que me encanta en su cabello. Es como si hubiera borrado todas las partes de sí misma que odia.

Y así, sin más, me dan náuseas.

—Cariño… —digo, alzando la vista hacia ella mientras contengo las lágrimas que amenazan con desbordarse.

—¿...

Inicia sesión y continúa leyendo