171, Regalos

Nash

Los demás caminaban hacia sus bicicletas, y yo buscaba la de Tite.

—Kitten, ¿dónde dejaste tu bicicleta? —pregunté, cuando no pude encontrarla.

—Oh, no la traje —dijo, luchando por desatar el lazo en su espalda. Me acerqué a ella e hice lo mejor que pude para ayudarla. Realmente lo había a...

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