Capítulo 8 — Segunda parte

Ella había vuelto a su coche, tratando de arrancarlo. El motor tosió y protestó, pero finalmente se encendió con un sonido que parecía agonía mecánica.

Colgué y me acerqué a su ventana. La bajó a la mitad, dejando entrar la lluvia.

—¿Funciona tu coche? —pregunté.

—Más o menos —respondió, sin mira...

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