Capítulo 53 Capitulo 53

El auto negro no se acercó.

Eso fue peor. Se quedó en la esquina, luces bajas, como un animal que ya sabe que la presa tiene que cruzar.

T me metió en el asiento de atrás antes de que yo terminara de leer el parte.

—No contestes.

—Es el hospital.

—Es un número que parece hospital. Marta, el...

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