Capítulo 94 No puedo ser madre

Chloe se limpió la boca con el dorso de la mano y lo fulminó con la mirada.

—Eres un patán aprovechado.

—Así es —respondió Alexander sin perder la sonrisa—. Pero hay que comer, preciosa. Además, yo te salvé como un caballero de brillante armadura y estuvimos aquí taaaaaanto tiempo que tengo taaaaaan...

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