Capítulo 24

La confusión y el deseo luchaban dentro de mí mientras lo miraba, con el corazón acelerado. Extendí la mano, tocando su mejilla, trazando la línea de su mandíbula. —No entiendo... ¿qué quieres de mí?

Los ojos de Noir, antes llenos de deseo, ahora ardían de frustración. Apartó la mirada, tomando una...

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