Capítulo 83

La tormenta afuera seguía rugiendo, pero dentro de la mansión, el aire estaba cargado de anticipación. Éramos dos vampiros, unidos por un hambre compartida, una necesidad mutua de conquistar y dominar. Y al girarnos el uno hacia el otro, con las sombras danzando en nuestros ojos, supe que este era e...

Inicia sesión y continúa leyendo