Cuerdas y tensiones

Cuando los aplausos comenzaron a apagarse, Zara se inclinó hacia Ronan.

—Vamos —dijo con una sonrisa, señalando hacia el escenario—. Déjame presentarte a Leonardo.

Ronan asintió, levantándose para seguirla. Se abrieron paso entre la multitud, con el murmullo de las conversaciones post-actuación ll...

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