Fuego y agua

Zara yacía en la cama de Taro, el peso del mundo olvidado en ese único momento. Estaba tan cerca de él—tan cerca que ya no había espacio entre ellos, ninguna distancia, ninguna separación. Su corazón latía al compás del de él, el ritmo de su conexión vibrando en el aire a su alrededor.

Cada respira...

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