Capítulo 41

Capítulo 41

El sol empezaba a ocultarse en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y rosados. En el pequeño pueblo de San Miguel, las calles estaban tranquilas, con solo unos pocos niños jugando en la plaza principal.

—¿Has escuchado las noticias? —preguntó Marta, acercándose a su amig...

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