Capítulo 41 41

—La primera vez que elijo quedarme un poco más sin sentir que estoy renunciando a irme.

Lo miré.

—Eso ha sonado peligrosamente sano.

Dante sonrió.

—No te acostumbres.

—No pensaba hacerlo.

Su mano seguía en mi cintura.

—Entonces voy a aceptar.

—Europa.

—Europa.

—Seis meses.

—Sí.

La palabra siguió pes...

Inicia sesión y continúa leyendo