Capítulo 84

Savannah

Miro por la ventana, observando cómo los rascacielos de Manhattan se transforman en los paisajes arbolados y exclusivos de las afueras. En mi regazo, mis manos están entrelazadas con tanta fuerza que los nudillos han perdido su color.

—Señorita, estamos llegando —anuncia, Arnald,  mi ch...

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