El lobo que juré proteger

Podía sentir mi pecho apretarse, no por el miedo al duelo de la clase, sino por algo mucho más peligroso: la posibilidad de que Billy descubriera la verdadera identidad de Shanella. Mi estómago se revolvía de vergüenza y furia al mismo tiempo. ¿Cómo pude ser tan descuidado? Repasé cada palabra que h...

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