Capítulo 10 La certeza que quema

La luz del amanecer era todavía débil cuando Emily abrió los ojos.

Había dormido a ratos, siempre con el cuerpo tenso y la mente atrapada en la misma sensación: los dedos de Aaron apartándole el mechón húmedo de la mejilla, el calor contenido de esa caricia que ya no era accidental, la voz grave re...

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