Capítulo 14 El punto donde ya no hay mentira

La mañana llegó con un silencio demasiado denso y el recuerdo del pulgar de Aaron rozando la comisura de sus labios todavía ardiendo como una marca viva.

Emily abrió los ojos antes de que la luz fuera del todo clara. Había dormido a ratos, siempre con el cuerpo tenso y la mente atrapada en esa frac...

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