Capítulo 17 Lo que ya no puede callarse

La mañana llegó con un silencio demasiado denso y el eco de las palabras de Aaron todavía ardiendo debajo de la piel.

Emily abrió los ojos antes de que la luz fuera del todo clara. Había dormido a ratos, siempre con el cuerpo tenso y la mente atrapada en esa fracción de segundo: las manos de él enm...

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