Capítulo 9 La marca de sus dedos

La luz gris del amanecer se filtraba por la cortina delgada cuando Emily abrió los ojos.

Había dormido poco. Cada vez que el sueño la reclamaba, regresaba la misma sensación: los dedos de Aaron apartándole el mechón húmedo de la mejilla, el calor contenido de esa caricia mínima, la voz grave dicien...

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