Por debajo de mí

GINGER

Cuando llegué al tercer piso, mi mirada se dirigió hacia el lado izquierdo del rellano. Hacia el amplio arco abierto que albergaba la primera fila de habitaciones del dormitorio y la única puerta de acero a la derecha de éste, que yo sabía que conducía a las mazmorras —*gracias a Luna Ze...

Inicia sesión y continúa leyendo