Una situación complicada

Rachel

¡No puedo estar embarazada!

Ese pensamiento resonaba en mi mente, dejándome aturdida mientras regresaba a mi habitación con la ayuda de Lindsay. Ella permaneció en silencio hasta que me vio acostada en la cama.

—No sirve de nada decir una vez más que estás bien, Rachel —comenzó—. ¡Está cla...

Inicia sesión y continúa leyendo