Capítulo 75 Un as bajo la manga

La mañana siguiente llegó con una quietud extraña, de esas que no transmitían paz sino la sensación de que algo estaba a punto de ocurrir. El cielo permanecía despejado, aunque una capa de nubes muy delgadas se extendía sobre el horizonte, y el viento seco continuaba recorriendo las tierras levantan...

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