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Jason despertó en la playa arenosa de una pequeña isla. Abrió los ojos lentamente; le dolían mucho. Sentía como si tuviera baterías de coche conectadas a sus párpados.

Después de lograr abrirlos, vio quién estaba asomándose sobre él y soltó un grito agudo.

—No me digas que va a desmayarse de nuevo...

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