Capítulo 198

El silencio llegó despacio.

No de golpe —no como una ausencia repentina de sonido—, sino por capas, como si el mundo probara con cautela si por fin era seguro volver a respirar.

El acero dejó de repicar. Las órdenes cesaron. El choque distante en la frontera se desvaneció hasta convertirse en recu...

Inicia sesión y continúa leyendo