Maldita sea, eres perfecta

Cuervo

Me desperté poco a poco, con los párpados temblándome mientras intentaba entender cómo seguía viva después de la brutal cogida que me dio mi pareja. Sentía cada músculo usado de las mejores y las peores formas.

Mi pareja.

Nunca en mi vida me había desmayado por un orgasmo. Después de que C...

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