El juego de la intimidad

Oliva sintió que toda su energía había sido brutalmente drenada de su cuerpo, dejándola sin fuerzas para siquiera respirar. Levantó los brazos a la altura de los ojos, mirando su piel en las muñecas que ardía y se tornaba en intensos tonos de púrpura, con marcas rojas y elevadas. Sonrió levemente al...

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